La vida de acuerdo a mis fotos VII

Valentina dormida sobre papá

Pequeña princesa, han pasado ya muchos días desde mi última carta, y en estos días hemos hecho tantas cosas juntos que la única manera de contarte todo lo que ha pasado en nuestras vidas, es hacerlo a través de una séptima (y extensa) edición de “la vida de acuerdo a mis fotos”. En esta oportunidad, con varios videos también.

I .- La clínica

Valentina en la clínica Valentina en la clínica sonriente Valentina en la clínica dormida Valentina en la clínica

Estuviste malita. No sabemos por qué. El doctor finalmente nos dijo que aparentemente fue que comiste algo que te cayó mal, pues los análisis no indicaban una infección bacteriana ni viral. Simplemente algo que te cayó mal. Pero fue terrible verte vomitar, y no aguantar ni siquiera un trago de agua. Sin embargo, dentro de lo difícil que fue esa noche, tienes que saber que fuiste la princesa más guerrera y valiente que he visto. Aguantaste estoica que te pongan una vía, y lo primero que hiciste al llegar a tu camilla, fue sonreír como lo puedes ver en esa foto. Eres fuerte. Eres brava. Eres más valiente que yo. Y mamá no se separó un minuto de ti. Ella también es fuerte, valiente y brava. Las amo.

II.- Creces, a pesar de mis mayores intentos de detener el paso del tiempo.Valentina toma nota Valentina en el balcón Valentina y su crecimiento Valentina pañal huggies Valentina y su vestido Valentina la más cool Valentina se esconde en la cama

De acuerdo a tus Huggies, eres XXG. De acuerdo a la escala de medida que te regaló tu tía Katharina (Hallo Tante Katharina!) superas los 90 centímetros de estatura. De acuerdo a cualquier persona que llame por teléfono a casa, quizás superes el año y 8 meses, porque recibes el mensaje y tomas nota (aunque no entendamos la nota finalmente!). De acuerdo a mi, eres una bebita loca que se avergüenza y juega a esconderse entre las almohadas para no recibir besos que piquen por mi barba. De acuerdo a tus fans, eres una niña, porque con vestido y lentes tienes la actitud de una adolescente regia. ¿Qué hacemos hija? El tiempo está volando y tú creces, creces, creces, y no puedo más que celebrarte cada día, maravillarme con tu aprendizaje y quererte más y más.

III.- Por un par de días estuviste todavía con carita de acontecida tras los días en la clínica. Pero pronto te recuperaste por completo y celebramos mi cumpleaños. Cantaste feliz de la vida “ñuñeaños papapán”, me ayudaste a soplar las velas y comimos “toyta”. Algunos días después, ya completamente recuperada, pasamos un día de pantalones en la cabeza. Literalmente, pantalones en la cabeza. A veces hace falta cambiar un poco las cosas para tener una nueva perspectiva del mundo. Me enseñas eso cada día. Valentina en Tottus Cumpleaños de Papá

Valentina pantalón en la cabeza Valentina con el pantalón en la cabeza

IV.- Amas a los animales pequeña. Y aunque no podamos tener uno en casa todavía, y a sabiendas totalmente que el gato que vive en mi iPhone no puede ser considerado una mascota para ti, demuestras cada día que pasa que tienes una curiosidad enorme por todos los “pajayitos”, los “guaguaus”, los “tatos” y que esa curiosidad está llena de la más enorme alegría y amor. ¿Será que la dulzura es una cualidad inherente a los bebés, o es que forma parte de tu carácter? No lo sé, mi amor. A estas alturas quizás sea difícil distinguirlo, sin embargo me llena de paz verte tan amorosa y saberte llena de amor y generosidad.

Valentina y un perrito

Valentina y Bilbo

V.- Justo para mi cumpleaños llegó tu mamama, con quien tuviste la oportunidad de pasar algunos buenos ratos, ya que se quedó con nosotros justo hasta antes del día de la madre en mayo. Y aunque no pudimos abrazarla ese mismo domingo porque ya había regresado a Chile, tuvimos la suerte de  celebrar con ella un día de la madre anticipado. El día de la madre oficial, lo pasamos por un momento en casa desayunando rico con mamá, le entregamos su tarjeta, sus chocolates, flores y el regalo que escogimos juntos para ella. Por la tarde fuimos a almorzar con tu otra mamama, y a darle besitos por ser la mamá de tu mami. Finalmente regresamos a casa y pudimos terminar el día con una peli (que naturalmente vimos por muchos pedazos y con todas las interrupciones del caso), y con mucha “chichita”.

Valentina y Mamama

Valentina dándole de comer a su abuela

Valentina y Serendipity

Valentina come canchitaVI.- Me recuerdas tanto a mi… tanto cuando te detienes a escuchar una canción, cuando celebramos el 4 de mayo – día de Star Wars – (May the fourth be with you!), o cuando entierras la nariz en un Pinkberry. Tu amor por la cocina, por los dulces, por el tomate. Cuando bailas, cuando saltas como loca, o cuando decides que es momento de pintar, sea donde sea, y ya terminas pintando en tu cuaderno, o en mi cara. Y amo verme en ti, en todo lo que haces, pero sobre todo en tu alegría y en tu amor. En esa forma que tienes de venir caminando hacia mi y abrazarme sin decir nada. Suele ser el mejor momento de mi día.

Valentina comiendo Pinkberry

Valentina con bigotes Valentina Star Wars Valentina con audífonos

 

VII.- Creces, y te vas volviendo cada vez más una niñita. Una niña pequeña a quien se le ha soltado la lengua en estas semanas de una forma increíble. Dices palabras complejas, como delicioso, así como distingues todos los colores de tus crayolas, y las seleccionas con total seguridad. Ya aprendiste a decir que sí, lo cual es un cambio agradable luego de tantos meses escuchándote decir sólo que no. Hasta sostenemos pequeñas conversaciones intercambiando un par de frases perfectamente comprensibles. Es inevitable empezar a verte pues, como una personita con libre albedrío, y con un concepto cada vez más claro de lo que quiere, y de la independencia que tiene para lograrlo. Comes solita (aunque con ayuda todavía), y te descubres cada vez más capaz de hacer más de una cosa al mismo tiempo (multitasker después de todo!).

bruschetta

Valentina y el huevo de pascua

Valentina Olive Peru

Y aunque a veces me duele un poquito el que dejes de ser mi bebita pequeña, tengo que decirte que el que seas mi pequeña niña me tiene totalmente emocionado. Esto de la paternidad primeriza es una cosa loca. Cuando sientes que has dominado ya algo, esa etapa pasa y comienzas a experimentar una completamente nueva. Y así, creo que contigo todo será siempre un constante aprendizaje. ¿Será por eso que dicen que los niños son los mejores maestros? Valentina dormida en el auto Valentina viendo tele Valentina en el balcón

VII.- El Mundial de fútbol. Tienes que saber pequeña, que aunque Perú todavía no ha llegado a un mundial, nosotros hinchamos por Alemania. Porque tu Opa es alemán, tu papá es alemán y también tú tienes la nacionalidad. Así que mientras esperamos que el fútbol peruano nos regale esa alegría, podemos saltar de emoción con cada partido de la selección alemana. Así es mi pequeña limeña mazamorrera, tienes lo mejor de dos mundos. A tu Perú hermoso, y a tu selección alemana. ¡Qué suerte la tuya! ¡Ojalá y campeonemos este año! ¿No sería divertidísimo que guardemos esa camiseta tuya, para que cuando seas grande recuerdes que fuiste una pequeña bebé que usó su camiseta durante todos los partidos del mundial en el que campeonamos? Yo creo que sí. Ojalá tengamos suerte. De todas maneras guardaremos tu camiseta, porque te la trajo tu Opa desde Alemania en Navidad, y como todo lo que te regala tu Opa, viene con todo el amor del mundo.

Valentina selección alemania Valentina selección alemania

Eso es todo por el momento, pequeña. Yo sé que te he extenuado con esta carta tan larga y llena de fotos. Y lamento mucho no haberte escrito antes. Te prometo que tuve una muy buena razón para no haberlo hecho, ya que he estado totalmente comprometido con un proyecto que sé que te va a gustar mucho. Es una sorpresa, y todavía no puedo hablarte de él para no salarlo… pero pronto, muy pronto lo sabrás.

Te amo pequeña loca. Hoy tuve la oportunidad de terminar esta carta porque me quedé en casa tras un fuerte malestar estomacal, así que mientras tipeo estas últimas letras, estás a mi lado sentada en el piso, crayola en mano llamándome cada 20 segundos para que revise tu obra de arte. De verdad, me encantaría tener el privilegio de verte todos los días así, y no a través de una fotografía desde la oficina. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que estar donde tiene que estar, y tiene que hacer lo que tiene que hacer. Así que seguiremos adelante, juntos, siempre juntos.

Te amo, pequeña (y ya gran) bebé. Eres una loca.

Papá.

Creces, cambias, aprendes, imitas, creces.

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Desde antes de que nazcas compré una silla para comer. Compré la silla porque el libro que más consultaba durante la época me indicaba que a los 6 meses ibas a estar lista para probar tus primeras papillas. Así que la compré. No era padre aún, pero era comprador. Escogí, seleccioné, transaccioné, esperé, recogí y me traje la silla incluso del extranjero. Mentira, te la trajeron un par de amigos que viajaron a USA (tu tío Huguito para ser exacto) mientras en la alojó en su casa tu tío Marchena.

Desde antes de nacer, y hasta 6 meses después, no tuve idea de cómo sería verte comer. Siempre imaginé que sería una tarea tierna, pero nunca tuve realmente una idea real del trabajo que a veces podría significar.

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Hubieron días en los que la alimentación fue brillante. Te encantó la papilla, te fascinó el color, te morías de hambre y te comiste todo lo que había en el plato. Y hubieron días en los que no, ninguna de las variables estuvo ahí para hacer de la experiencia algo placentero. El resultado, comida en tu pelo, en mi pelo, en el plato, la mesa, el piso y a veces el techo.

Y me encantó verte aprender a disfrutar cada uno de los sabores. Incluso verte desaprobar aquellos que simplemente no congeniaban contigo. Verte tirar todo al suelo, limpiar todas las manchas de comida (pensando en que las imposibles manchas que aparecen en los comerciales de detergentes debían ser causadas por niñas como tú), y saber que crecías. Crecías y comías, comías y crecías. Un invariable círculo virtuoso que sólo me hacía sonreír en cada visita al pediatra mientras me indicaba que estás en el límite superior de la curva de crecimiento. Verte comer me hacían recordar a veces experiencias como esta lluvia de comida!

Jane Goodall decía que el ser humano es el único ser con el don de la comunicación superior, y que como tal, encuentra una enorme ventaja frente a todas las demás especies al poder comunicarse a través del lenguaje, pues este permite que se transmita conocimiento a través de imágenes e ideas. Que no hace falta que las experiencias sucedan para lograr el aprendizaje, basta con contarlas. Es muy interesante que una “primatóloga” como Jane pueda haber concluido algo tan razonable, y que al mismo tiempo yo pueda verte aprender de manera tan intuitiva a comer. Porque es obvio que todavía no dominas una comunicación verbal fluida, pero tu capacidad de aprender cada día es impresionante. Primero con tus manos en tu propia silla…

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Y luego quejándote amargamente si no almorzábamos todos al mismo tiempo frente a ti. Pues no querías comer sin los demás. Querías ser parte del grupo. Querías mirarnos comer, y no querías comer algo distinto. No más papillas, querías comer de la olla. Del plato. De mi plato! Incluso, querías dejar de comer con las manos. Querías comer con cubiertos!

Tengo que confesar que tuve un poco de miedo al principio. Verte comer y embarrar todo al inicio era delicioso, y durante un tiempo pensé, “cómo vamos a hacer para que Valentina aprenda a comer con cubiertos?”… “mi mamá me va a matar si Valentina no aprende a comer con cubiertos!”. No tuve más que esperar que desees imitarnos en la mesa. Y no tuve que esperar mucho.

IMG_2949 IMG_2293 IMG_3501 IMG_3353Más allá de lo mucho que me fascina la capacidad ambidiestra que tienes para manejar los cubiertos (hace unos días estuviste en la clínica con suero en tu manito derecha, y te dedicaste a tomar agua en una cucharita usando tu mano izquierda con la más notable habilidad), me fascina verte crecer.

Aprendes y creces cada día. Hoy, pides cremas para ponerte en las piernas, como mamá lo hace. Pides que te pongan desodorante (y hacemos el gesto) porque ves que lo hacemos. Te cepillas los dientes con nosotros y lo haces solita. Nos imitas en cada uno de nuestros gestos, y ese efecto espejo me maravilla tanto, como recorrer mi álbum de fotos y darme cuenta que poco a poco dejas de ser esa bebita hermosa, esa pequeña Baby V para convertirte en Little Miss V. Una pequeña princesa. valentinalentes¿En qué momento pasó el tiempo? En qué momento dejaste las papillas para empezar a robarte mi canchita?

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En qué momento este año y 6 meses se convirtieron en una declaración de independencia, donde me miras, sonríes, me dices “Tau tau papá”, agarras las llaves de la puerta y haces el ademán de irte? Creces demasiado rápido mi amor. Y yo no soy capaz todavía de sobrellevarlo con gracia.

Para mi, incluso ahora que (para la felicidad imagino de Jane Goodall) tenemos pequeñas conversaciones verbales (que principalmente implican órdenes tuyas como “mi tete!!!”), seguirás siendo por un buen tiempo todavía la pequeña que adorna el fondo de pantalla de mi celular. Esa pequeña cara de loca embarrada. Esa obra de arte que puedo llamar “princesa”.

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No crezcas tan rápido, ya? Te lo ruego.

Te amo.

Papá.

 

 

Vacaciones y viaje a Urubamba

Hola hermosa enana loca! ¿Cómo estás?

Te cuento que la semana pasada tuvimos la suerte de poder viajar en unas mini-vacaciones de 4 días a Urubamba, para visitar a tus primos, a tu tía Rox, tu tío Rene y para celebrar el cumple de mamá (y tu 1 año y 6 meses!). Aquí te dejo un pequeño video resumen del viaje, pero te cuento más abajo.

(La canción se llama On top of the world y es de Imagine Dragons). Y sí, I was on top of the world durante todo el viaje :)

El jueves de la semana pasada nos levantamos muy temprano (4:15 am) para alistarnos y salir rumbo al aeropuerto. Llegamos al Jorge Chávez cuando todavía estaba oscuro, y para cuando finalmente esperamos el vuelo en la puerta de embarque del aeropuerto, ya amanecía. Aquí te atrapé tomando tu biberón de desayuno en pleno gate.

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Para poder volar tranquilos y cuidando que no te vayan a doler las orejitas por la presión de la altura durante el despegue y el aterrizaje del avión, te llevamos leche, y pasas para que puedas masticar. Felizmente no hubo ningún problema y viajaste feliz de la vida, sin torturar a los demás pasajeros (con excepción de la señora que viajó delante tuyo, a quien le moviste el asiento por un buen rato con tus pataditas). Llegamos a Cusco y tu tío Rene nos esperó en el aeropuerto para llevarnos directo a Urubamba. Tras aproximadamente una hora y algo más de paseo por paisajes preciosos, llegamos a visitar a tus primos! Tengo que decirte, pasar tiempo con ellos fue lo que más disfrutaste del viaje! Eres muy feliz cuando estás con ellos, y verte feliz es lo que más me gusta de esta vida.
IMG_3278IMG_3672Luego de pasar un rato con tus primos, almorzar con tu tía Rox y tu tío Rene, nos llevaron a nuestro hotel para instalarnos y descansar un rato. ¿Sabías que la altura no te afectó en absoluto? Tanto mamá como papá estuvimos algo afectados al principio por los 2,800 metros sobre el nivel del mar, pero tú corriste como loca detrás de tus primos como si estuvieras en la playa. El hotel se llama Tambo del Inka y es PRECIOSO. Te encantó desde el primer momento, corriste por todos sus pasillos, por el hermoso lobby, adoraste dormir en la cama y desayunaste como una reina total!

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IMG_3490IMG_3506 IMG_3510Y sobre todo disfrutaste como loca la piscina! IMG_3520 IMG_3534Mamá y yo estuvimos súper felices de verte correr como loca por el campo, de que disfrutes tanto del paisaje y de tener la suerte de tener una hija demente pero feliz y saludable. El paisaje nos dejó boquiabiertos durante todo el viaje, y la oportunidad de descubrirlo a través de tus ojos sólo lo hizo más especial.

IMG_3485 IMG_3577Una de las cosas más divertidas durante nuestra estadía en el hotel, fue que por alguna razón, casi todos los demás huéspedes sabían tu nombre! A la hora del desayuno, y pasando por el front-desk casi todos te saludaban y te decían en distintos acentos “Good morning Valentina!”. Me pareció increíble, graciosísimo, y por demás sobrecogedor! Eres una pequeña estrella, y te encaaaanta serlo! Saludas a todo el mundo, como tu abuelo Pepe!

Los 4 días fueron deliciosos, y sin duda alguna muy cortos para mi gusto, pero la vida es lo que es y uno tiene que regresar a la rutina diaria tarde o temprano. El sábado por la tarde dejamos el Tambo del Inka para quedarnos por una noche en Villa Urubamba, el precioso hotel que administra tu tío Rene, donde quedaste completamente enamorada de dos pastores alemanes bautizados unilateralmente como “Guauguau”. El hotel y el campo no podían ser más lindos y acogedores.

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El domingo, con mucha alegría, regresamos a Cusco para que pasees un rato por la plaza de armas de la ciudad, almorcemos antes de partir y respires ese aire Cusqueño que tanto bien nos hace, y del que tan adicta es tu tía Elita. Sabia tía Elita, debemos visitar Cusco más seguido. IMG_3701Luego de que chivatees como loquita por toda la plaza y saludes a todos los transeúntes y turistas de la ciudad, y antes de que te tires de cabeza a la pileta, tuvimos que despedirnos de la ciudad y mudarnos al aeropuerto, donde pudimos recargar pilas por una horita, antes de emprender el camino a casa.

IMG_3710 IMG_3716Estoy muy orgullos de ti princesa, te portaste de lo mejor durante todo el viaje, volaste como una reina, y aguantaste todo el trajín al que te sometimos con el mejor humor, y la mayor curiosidad. ¿Qué más puedo pedirte, princesa? Sólo que sigas siendo la pequeña niña feliz que eres. Que sigas mirando el mundo con esos ojazos hambrientos, y que la curiosidad guíe tus pasos, pero que tu sentido común los proteja al mismo tiempo.

Quiero aprovechar para agradecer al Sr Isaac del Tambo del Inka por la atención tan especial que nos dió. A tu tía Rox por prepararle un cumpleaños tan lindo a mamá, en serio Rox, te pasaste! Y a tu tío Rene porque se desvivió para que pasemos unos días de lo más tranquilos allá. Sin ustedes nuestro viaje habría sido totalmente otra cosa.

Y aunque llegamos a Lima agotados y exhaustos, quiero que sepan que llegamos felices, y con todas las ganas de volver lo más pronto posible. IMG_3738

Princesa loca, viajar abrirá tu mente, tu espíritu y tu corazón. Conocerás otras culturas, otras formas de ver el planeta, y eso hará que tu mundo sea cada vez más grande y rico. Nunca dejes la oportunidad de viajar, porque cuando crezcas, quizás no haberlo hecho sea una de las grandes cosas de las que arrepentirse. No he conocido nunca a nadie que me haya dicho “he viajado demasiado” o “ya conozco suficiente”. El mundo es tuyo, está en ti aprovecharlo.

Te adoro!

Papá.

¡¡¡Lo logramos!!!

 

Es increíble lo que pasa cuando la gente suma fuerzas alrededor de algo que es lógico, sensible y sobre todo bueno para todos.

Es increíble cuando una buena causa se eleva entre nosotros y nos permite ser parte de algo más grande. Y es increíble lograr una meta (por pequeña que sea) con el apoyo de grandes y chicos.

Pequeña mariposa loca, hace unos días publicamos en este blog una carta abierta llamada “Yo también cambio pañales” que tenía como objetivo sensibilizar a los establecimientos familiares para que puedan ayudar a los papás a cambiar los pañales de sus hijos. Sucede hija, que muchas veces hemos salidos juntos sin mamá y no hemos tenido la mayor facilidad para hacerlo. Y aunque en muchos casos hemos encontrado que los establecimientos contaban con cambiadores para bebés en el baño de mujeres, un papá no tenía acceso a ellos. Y en otros casos, el cambiador simplemente no existía, razón por la que más de una vez hemos tenido que hacer casi malabarismo para poder gestionar un cambio decente de pañal.

Precisamente esa carta abierta fue compartida más de 1,000 veces en Facebook y 16 veces en Twitter. 1000 compartidosEso de por sí fue algo sorprendente. Ya nos había pasado algo similar cuando te escribí una carta especial para algún momento difícil de tu vida, pero nunca había pasado que una petición nuestra tuviese tanta acogida. Entenderás que mayor fue mi sorpresa cuando recibí entre los comentarios el siguiente:

Carta del Jockey PlazaIncreíble, pero cierto! El Jockey Plaza nos escuchó! A pesar de trabajar en el mundo digital, y siempre aconsejar que las marcas presten atención a lo que se dice de ellas en internet, no imaginé que mi carta abierta llegue a algo concreto. Unos días después, Carla Rodríguez nos comunicó que habían instalado muchos cambiadores más, así que nos pusimos las pilas, y este fin de semana nos dimos una vuelta por allá, con la misión de revisar todos los baños que podamos!

Valentina en el autoY mira pues. Llegamos, y ni bien entramos al primer baño, nos encontramos con los prácticos cambiadores que buscábamos la primera vez, antes ausentes. ¡Qué genial! ¡Casi te cambio de pañal sólo para celebrar!

Cambiador del Jockey PlazaSólo puedo decirte que mi alegría fue gigante, y lo fue por dos razones. En primer lugar, porque esta experiencia me ha dado algo increíble que enseñarte, y es que cuando una causa es justa, y sientes que tienes derecho a pedir algo, lo hagas. Especialmente si se trata del beneficio de muchas personas. Porque cuando estos pedidos se dan, y las grandes empresas están atentas, todos salimos beneficiados con las soluciones prontas.

En segundo lugar, porque este es un claro ejemplo de que el mundo está cambiando, y de que estamos haciendo el cambio juntos, pequeña maravilla! Porque espacios tan grandes apuestan por papás que cambian pañales, y eso significa que apuestan por papás que pueden salir solos con sus hijos e hijas, que asumen roles significativos en el hogar, y que crían a sus familias de manera equitativa. Y cuando las mamis vayan con papis al centro comercial y toque hacer un cambio, ellas también podrán mirar a sus esposos y saber que no tienen excusa! Porque los pañales son tarea de todos! Como lo es todo trabajo paternal. 

Pequeña mariposa loca, tengo tanta suerte de aprender tanto de la vida contigo, es gracias a ti y por ti, que estas pequeñas sorpresas del mundo sólo pueden confirmar que yo estoy aquí para ser tu papá, y tú estás aquí para ser mi maestra.

Te adoro, pequeña mariposa. Y ya ves, que la unión hace la fuerza, pero sobre todo, que las buenas causas, y las cosas pequeñas, pueden hacer que el mundo cambie pasito a pasito. Que la gente se suma y apoya las buenas ideas, y que todos podemos ser parte del cambio.

Te amo.

Papá. Valentina Sombrero

 

 

 

 

Yo también cambio pañales

Carta abierta a los dueños de restaurantes, administradores y gerentes de centros comerciales y demás personas que puedan sentirse identificadas:

Valentina en la Preferida

 

Desde que pudimos salir de casa por primera vez con Valentina y reanudar (o empezar) nuestra vida diaria hemos hecho lo posible por seguir con nuestro ritmo normal, acomodándonos en un principio a nuestra recientemente estrenada situación de padres, y acostumbrándonos finalmente a vivir bajo las necesidades de nuestra hija.

Valentina en San AntonioComo a todos los padres primerizos, el proceso de aprendizaje hizo que pasemos gradualmente de cargar equipaje transatlántico cuando salíamos de casa con la pequeña, a aprender a llevar un eficiente maletín. Del mismo modo, con el tiempo y la práctica aprendimos a ser más solventes con las eventualidades que llevar una pequeña bebé consigo a todas partes podrían traer consigo, como tener siempre algo que pueda comer si tiene hambre, algo de beber, algo para entretenerla.

Es pollo frito, no pescado crudo por si las dudas.

Es pollo frito, no pescado crudo por si las dudas.

Sin embargo, y a pesar de hacer las compras con nuestra hija, salir a comer con ella, pasear y visitar distintas partes de la ciudad, y hacer el máximo esfuerzo de no dejarla en casa porque es más “práctico”, existe algo que a lo que no hemos podido acostumbrarnos. Y es a empezar a dejar de visitar los lugares que más nos gustan, por la falta de facilidades para cambiarle el pañal a Valentina.

Valentina en Pescados Capitales

Valentina en Chili'sY puntualmente tengo que hacer énfasis en lo que me toca a mi como papá. Porque la vida es mucho más complicada cuando salgo a solas con Valentina.

Felizmente nunca hemos pasado por el mal momento de tener que evitar entrar a algún lugar por la falta de sillas para bebés, porque es algo que uno pregunta desde un principio y antes de empezar a consumir, pero los incidentes pañalísticos tienen completamente otra naturaleza, y ocurren en cualquier momento. Escribo esto en forma de protesta porque este fin de semana fui a un restaurante en el Jockey Plaza y tuve que cambiar a Valentina sobre el lavamanos del baño, incomodando a cualquier persona que quiera hacer uso del espacio, luchando contra mi hija que moría por abrir los caños y meter los pies en el agua, terminando con un proceso de lo más engorroso y nada satisfactorio para ninguna de las partes involucradas.

Gracias a Dios tenía en mis manos los pañales Up & Go de Huggies y se los pude poner estando de pie, porque como es lógico, en el lavamanos no existía forma de echar a la bebé para cambiarla con los tradicionales. ¿Cuál habría sido mi suerte de lo contrario? Simple, me pasaría lo que me ha pasado ya 3 veces en el Jockey, y 3 veces más en restaurantes conocidos de Miraflores y Surco: Salir a cambiar a la bebé en el carro. Cosa que dista de ser lo más cómodo, principalmente para Valentina.

Quiero agradecerles desde ya porque definitivamente no puede ser fácil acondicionar sus espacios para recibir a papás con bebés: No comen mucho, los papás se quedan poquísimo tiempo sentados por lo que probablemente no pidan todo lo que podrían, y lo más probable es que tampoco pidan licor o postres, así que quizás no seamos la audiencia que buscan para sus locales, definitivamente no los más rentables. Además, los bebés hacen ruido, lloran, y ensucian un montón. Así que le agradezco desde ya su buen ánimo, la facilidad que nos brindan con las sillas para bebés y la sonrisas pacientes que nos regalan cuando pedimos cualquier cosa “pero rapidito porque la bebe se muere de hambre” para luego limpiar el piso de todas las cositas que nuestros pequeños tiran sin querer.

Y con este agradecimiento les planteo un trato. Les prometo que seguiremos visitando sus locales, que como ven en las fotos, nos gustan mucho y le encantan a Valentina. Les prometo que cuando Valentina sea más grande, pediremos postre, y hasta cosas para llevar. Pero a cambio, les pido encarecidamente, que coloquen cambiadores de bebés en los baños de hombre. Porque somos papás, y nuestros bebés tienen necesidades. Un papá tiene derecho a salir solo con sus hijos y no temer no poder resolver algo tan diario y rutinario como el cambio de un pañal. Un papá tiene derecho a decirle a una esposa cansada que quiere comer tranquila “tranqui amor, yo me encargo” y llevarse a la bebé al baño sin temor a tener que hacer malabarismo con pañales limpios y sucios. Un papá tiene derecho a salir con su hija a un centro comercial a buscar un regalo por San Valentín para mamá, y no tener que demorarse 15 minutos corriendo para llegar al estacionamiento para improvisar un cambio.

Valentina y yo se los agradeceremos de corazón.

Valentina en la bodeguita

Valentina en Bravo RestobarValentina

 

 

 

 

Dame fuerzas

Valentina y su vestido rojoDame fuerzas para creer que puedo ser el padre que quiero ser.

Dame fuerzas para distinguir claramente el bien del mal. Lo fácil de lo correcto, el camino largo del atajo. Dame fuerzas para recorrerlo junto a ti.

Dame paciencia para aprender lo que no sé, y para aceptar lo que no entiendo. Dame humildad para abrazarte como maestra y poder aprender a vivir a través de tus pasos.

Dame paz para enfrentarme a todas las guerras. Dame brazos donde caer herido, y sanar protegido.

Dame risas, para confirmar que el mundo está vivo.

Dame guerra, para no quedarme dormido.

Recuérdame tener hambre toda la vida.

Dame la contra. Desafíame. Rétame. Enséñame a ser papá, para enseñarte a ser hija.

Aprende a amar como yo te amo, y disfruta de la recompensa de ser amada.

Vive, y dame fuerzas para vivir contigo. Duerme, y déjame velar tu sueño.

Dame fuerzas para ser el padre que debo ser.

 

 

Familia, amigos, comida y diversión

Valentina Muck Valentina Muck

Hola gatita loca. Princesa crespa cabeza de canchita. Amor de mi vida. ¡Llegó la Navidad! Se nos termina el año, empieza el verano, y tus rulos se encuentran cada vez más desatados y al viento.

Llegó esta época mágica que nos enseñan está llena de nieve, galletas, dulces y espíritu navideño, donde aprenderás que la nieve sólo está en la tele, y que tanta galleta y panetón probablemente no vaya de acuerdo con el bikini que querrás usar unos días después de Navidad, pero sobre el espíritu navideño, querida hija no hay duda que lo compartiremos juntos con el resto del mundo.

Como estoy seguro a estas alturas del partido ya sabes, dar es hasta más importante que recibir, dar a quienes uno ama, a quienes lleva en el corazón, y también es súper importante dar a quienes lo necesitan, aunque no los conozcamos en persona. Este año mamá formó parte de un genial grupo de bloggers que junto a un gran chico (el gran tío JP!) decidieron desprenderse de un montón de sus cosas para venderlas con el fin de beneficiar a los niños de Catapalla. Fue un éxito, y eso nos hace muy, muy felices. De trapos corazón De trapos corazón De trapos corazón

Mi pequeña princesa, estás cada día tan grande y tan hermosa que llenas mi corazón de alegría. A veces hasta me cuesta un poco escribir estas cartas porque al seleccionar las fotos que quiero dejarte, me quedo pensando en la mucha suerte que tengo de tenerte en mi vida. Realmente llegaste para darme sentido, y para definirme, finalmente, como papá. Y ese es el mejor regalo que nadie me ha hecho jamás.

Lo bueno de estas fechas también es el tiempo que podemos pasar juntos, que parece concentrarse y me permite gozar de ti como normalmente no puedo. Y es una delicia verte crecer, chaparra orate.

Valentina sombrero

Valentina columpioEs una delicia salir contigo de paseo, verte probar nuevos sabores, devorar lo que encuentras a tu paso. No sabes lo feliz que eres comiendo fuera de casa!

Bruschetta

Y es un placer ver que puedes portarte tan, pero tan bien, que haces que sienta que mi esposa dió a luz a un angelito. (Al menos hasta que llega la noche y te despiertas llorando y chillando, algo que últimamente has estado haciendo bastante seguido y que ha puesto a prueba – te soy muy sincero – toda nuestra paciencia).

El título de esta carta es “Familia, amigos, comida y diversión”, y la verdad es quizás el mejor resumen de los últimos días juntos.

La llegada de tus abuelos (mis papás) para las fiestas y el inicio del verano ha sido una delicia tanto para nosotros como para ti, que distingues a tu Opa de tu Mamama con una facilidad que realmente hace que mi corazón ría a carcajadas. La pregunta ¿Dónde está tu Opa? es respondida a la velocidad de un rayo con tu bracito levantado y tu dedito índice estirado indicando el lugar dónde está ese señor que se parece a papá, que te ama tanto, y que por alguna razón no puede dejar de comerse tu pancita.

Opa y Nieta

A los amigos los recibimos en casa, con un lonchecito navideño con el único propósito de agradecerles su amistad, su gran cariño y sobre todo, para celebrar con ellos todos sus éxitos a lo largo del año. Porque mamá y papá no han podido acompañarlos en persona en la gran mayoría de sus nuevos emprendimientos, en sus celebraciones, en sus lanzamientos, y eso por una simple y pequeña razón. Una razón con muchos rulitos, y con una risa maravillosa.

Así que espero que aprendas amor mío, que también es importante darle las gracias a los amigos que están ahí, que esperan, que te entienden, para que sepan que los lazos de amistad y de cariño están ahí, vigentes, aunque uno tenga que priorizar otras cosas por momentos. Sólo me queda decirles a todos ellos, que somos muy afortunados de contar con su amistad. Gracias por estar ahí siempre!

Sala navideña Lonchecito Navideño Pancitos Libro Miss Cupcakes

Y finalmente el calor está llegando a la ciudad! Tu bella tía Katharina te envió muchos regalitos desde Alemania, entre ellas una linda mochila de la abeja Maya, que ahora llenas con todos tus básicos para el verano (me siento como mamá hablando así), y la verdad es todo un éxito que tengas una pequeña mochila que puedas cargar. Y es lo máximo verte caminando con ella! Así papá cada vez carga con menos cosas él, y el complejo de papá-camello va en progreso de desaparición (eso espero!).

Mochila de verano Mochila de abeja maya

Todos sabemos princesa maravillosa que eres mitad sirena-piraña, mitad princesa terrestre, y que el agua es tu elemento favorito por sobre todos, pero la verdad me sentí un poco temeroso cuando te acercaste caminando sola hasta la piscina por primera vez, con tu ropa de baño de lunares. Miraste el agua, como pensando seriamente si era una buena idea lanzarse de cara o no, y tras una profunda meditación, entraste con mamá.

Quizás la felicidad no fue inmediata. Estás acostumbrada a que el agua de tu baño sea bastante más temperada que el de una piscina común y silvestre, pero para el 3er chapuzón, esta vez conmigo, el frío del agua no fue impedimento para que puedas chapotear, morir de risa y ser feliz. Yo no sé si abrazarte como loca de mi cuello sea parte de tu instinto de supervivencia, pero desde ya te confieso que fue para mi uno de los mejores momentos del día. ¿Será que vivo hambriento de tus abrazos? Valentina Ropa de baño de lunares

Para el resto del día conseguimos la que será probablemente una de tus mejores amigas este verano, una piscina que podremos llevar a todos lados y mediante la cual podremos refrescarte si es que el calor arrecia, como amenazan los pronósticos y profesías del SENAMHI. No tienes idea de lo mucho que pude disfrutar al verte tranquila, jugando por HORAS en el agua, con la única preocupación de que comas algo, y de que tengas una triple capa de bloqueador encima.

Valentina ropa de baño a rayas

Ciertas cosas realmente uno las aprende en el camino. Para preocupación de cualquier mami lectora, tengo que decir triunfalmente que no te resfriaste, no te insolaste ni un poquito, y disfrutaste como una chancha acuática absoluta!

Ahora la pregunta es, ¿estás lista para pasar tu segunda Navidad? ¿Lograrás estar despierta?

Todas las respuestas a estas preguntas y más, en una nueva  entrega de “Valentina, la niña piraña!”. Si alguna mamá tiene algún consejo o quiere compartir un tip para lograr que la pequeña pase las fiestas de la mejor forma, por favor! Somos todo oídos. Mil gracias siempre por compartir con nosotros su sabiduría colectiva!

Te amo, chimoltrufia acuática.

Papá.