Empezamos el 2016

IMG_0024Hola pequeños, hija e hijo, Val & Sebastian. ¿Cómo están hoy? Hoy es 1ero de febrero del 2016 y me encuentro en plena hora de almuerzo aprovechando para escribirles a ambos y contarles sobre nuestro primer mes del 2016. Ha sido un mes intenso, un mes de vacaciones, de familia, de diversión y de mucha unión familiar. Ha sido la mejor forma de empezar el año, y de marcar la pauta para un 2016 que viene cargado de buenas noticias. A la fecha, Valentina, eres una preciosa niña de 3 años y 4 meses y Sebastian, estás en la panza de mamá con 33 semanas de gestación y 1 día.

A inicios de mes nos trepamos junto a tus primos Nikki & Andreas, tus tíos Rox & Rene, y tus abuelos a un avión que nos llevó a Orlando. Fue toda una experiencia para ti Valentina, pues en principio ya habías viajado en avión antes, pero ésta ha sido tu primer viaje al extranjero. Previo a eso tuvimos que alistar tus pasaportes, y todos los papeles. Te vacilaste en cada instancia saliendo con fotos muy graciosas en tus documentos. Tu hermanito Sebastian viajó esta vez cómodamente en aero-panza, primera clase.

El objetivo del viaje era cumplir el sueño de tu Abuela Alice, de llevar a todos sus hijos y nietos a Disneyworld. Si bien tu tío Jose Daniel y Aitana y Alexia esta vez no pudieron viajar con nosotros, creo que este viaje ha marcado un hito y que será algo que tendremos que repetir en los próximos años, para que tanto la pequeña Aitana como Sebastian disfruten tanto como lo hiciste tú y Nikki y Andreas. Así que no te preocupes Sebastian, prometido está que iremos nuevamente.

El viaje ha sido todo un reto personal también, pues si bien viajar en un grupo grande tiene sus beneficios y también sus retos. En nuestro caso, viajar con mamá y su pancita-panzota implicaba que yo tendría que correr con toda la cargadera de bultos, y que tendríamos que hacerlo todo al ritmo de mami, ni más lento ni más rápido. Felizmente viajamos dentro de las fechas permitidas y con una consulta, venia y certificado del Dr.

Apenas llegamos a Orlando, tuvimos que correr con toda la logística de transporte, traslado y hospedaje. Nos quedamos los primeros días en un hotel en el mismo Disney, y luego en unas villas muy bonitas en Orlando con vista a un lago. Pero espérame, me estoy adelantando. Ni bien salimos del aeropuerto, me tuve que enfrentar con conducir una camioneta enorme con un GPS instalado para llevarnos del aeropuerto al hotel. Nunca había conducido un auto en mis viajes anteriores a Estados Unidos, así que estaba un poco nervioso al principio. Felizmente no tuvimos ningún problema, y ha sido un placer manejar allá. De hecho, regresar a nuestro tráfico habitual ha sido un shock!

Papá al volante

Ambos hoteles significaron experiencias distintas. El primero, dentro de Disney era parte de toda la experiencia mágica. Nos dieron unos brazaletes especiales que serían desde la llave a nuestras habitaciones, hasta la manera de pagar nuestra alimentación, comprar cualquier cosa en las tiendas, e incluso la entrada a los parques de Disney. Esos brazaletes eran los brazaletes mágicos que abrían todas las puertas del mundo al que acabábamos de llegar. Un mundo de fantasía de principio a fin. Mickey Mouse y pandilla de desayuno a cena, desde los waffles de Mickey hasta la pizza a la habitación.

Pizza en Disney Desayuno en Disney

El primer día llegamos agotados y tras comer algo, quedamos rendidos hasta el día siguiente, en que nos levantamos temprano y fuimos volando a Magic Kingdom. ¿Sabes? También ha sido mi primera vez en Disney, así que estuve tan emocionado como ustedes. Creo que todos estuvimos muy emocionados. Llegar, recorrer las calles mágicas de Disney realmente te hace sentir como un niño otra vez, y en mi caso, como un niño grande acompañado de sus personas favoritas en todo el mundo, mi esposa, mi hija, y mi pequeño bebé en la panza. Ver a los locos de sus primos tan felices realmente me divertía, y ver a mi suegra, a su abuela, tan contenta, realmente hizo que entienda lo importante de este viaje.

Magic Kingdom

Cada juego, cada atracción, cada personaje a la vuelta de la esquina significaron una nueva avalancha de emociones. Pero creo que nada te hizo tan feliz Valentina, como ver sentada cómodamente en mis hombros, el desfile de todos los personajes. Los saludabas a todos, los llamabas en tímidos grititos desde mis hombros esperando que ellos te saluden, y sabes? Más de uno lo hizo. Y cuando te saludaban te quedabas de hielo por un instante hasta que veías a otro. El mismo Mickey Mouse te envió un beso volado, directamente a ti, y fue lo más emocionante del mundo.

Valentina en desfile

¡Qué hermoso poder verte tan feliz! Yo mismo estaba metido en el mundo de fantasía y demasiado entusiasmado.

Sabes algo más? Mamá también estaba entusiasmada. Vane y Jose Vane y Jose

Mamá estaba completamente en trance. Cuando entrábamos a Disney había vuelto a ser una niña, que miraba con asombro todo con esos ojazos enormes suyos. Estaba tan feliz que su mami la haya vuelto a llevar a Disney. Estando parado en medio de todo, era imposible no darse cuenta de la magia del lugar.

Y tú estabas tan feliz de conocer a Pimperbell! (O Tinkerbell, como la llaman sus amigos).

Valentina y Tinkerbell

Al día siguiente nos levantamos muy temprano, princesa. Habíamos conseguido reservarte un desayuno digno de la realeza, en compañía precisamente de… la realeza de Disney! Un desayuno con las princesas. Sin todavía tener una idea de dónde quedaba qué cosa, ni de cómo funcionaba el mundo en Orlando, nos levantamos súper temprano (de hecho estaba oscuro cuando salimos todavía) anticipando las colas y las caminatas desde el estacionamiento y nos trepamos a la camioneta en mitad de la lluvia matutina de la ciudad.

Valentina en la lluvia

Pusimos Epcot Center en el GPS y nos encaminamos a lo que debería ser una mañana mágica para ti. Estaba algo nervioso porque era apenas el tercer día en el que manejaría dentro de Disney, algo que finalmente resultó no ser tan necesario porque nos dimos cuenta que habían buses que te llevaban cómodamente de un lado a otro con expresa puntualidad, así que afortunadamente planifiqué todo para que salgamos con minutos de sobra en caso tengamos algún infortunio.

¿Qué te puedo decir? El GPS falló y nos llevó a un puente, y mucha fue nuestra sorpresa cuando indicó que habíamos llegado a nuestro destino. Mamama Alice, mamá, tú y yo nos miramos las caras confundidos, y tuvimos que dar unas cuantas vueltas y reiniciar el GPS para descubrir que estábamos todavía bastante lejos de donde deberíamos estar. Felizmente haber salido temprano nos jugó a favor, y pudimos llegar al destino correcto perfectamente a tiempo. A pesar de la lluvia, del GPS y de nuestro nerviosismo, llegaste a Epcot, al pabellón de Noruega, donde dentro de un pequeño castillo te esperaron tus princesas favoritas para desayunar.

Yo no pude entrar contigo, entraron Mamama Alice y mami, pero mientras esperaba sentado en la puerta a que salgas, pude verte desfilar desde la entrada. Naturalmente fuiste al desayuno con tu propio vestido de princesa! Se te veía tan feliz, tan tú, tan en un mundo mágico. El celular no fue lo suficientemente rápido como para captarte bien, pero estabas radiante.

Valentina con princesas

Luego del desayuno con las princesas regresamos al hotel para encontrarnos con todos los demás y dirigirnos a una aventura animal en Animal Kingdom. La lluvia recién se detuvo cuando llegamos ahí, y esta vez nos trasladamos en los buses. Sin embargo fuiste bien protegida con tu impermeable y las orejitas de Minnie.

Valentina y orejitas

Vimos monos, arañas gigantes, e incluso viste a Rafiki, del Rey León. Almorzamos buenazo en el Rainforest Café, vimos la obra del Rey León en escena (fue alucinante!) y te pintaste la carita. Ah! Mamá y tú se mandaron un dancing espontáneo con Sebastian en la panza y todo en mitad de la pista con un montón de gente al ritmo de una banda súper genial.

Valentina en Animal Kingdom Timón Los 4 Valentina en animal kingdom

Fue un día de locura. Fueron días de locura en general. Durante el primer día en Magic Kingdom terminaste tan cansada que te quedaste dormida sentada en mis hombros, y recostada en mi cabeza. Por un rato esto estuvo bien, pero había tanta gente cuando salimos tras los fuegos artificiales que estuviste en mi cabeza por lo menos una hora. Terminé al día siguiente con los hombros y la espalda un poco adolorida, pero sabes? Valió la pena. Verte AGOTADA de pura felicidad? Existe algo mejor que eso?

Valentina agotada

Las emociones eran muchas, para todos nosotros en general. Así que mientras salíamos del primer hotel dentro de Disney hacia las villas que serían nuestro hogar por los siguientes días, decidimos guardar nuestra última entrada a los parques de Disney para un siguiente día. Realmente el trote no es poco, y tanto mamá como papá estaban bastante cansados, esto sin mencionar que si bien nosotros andábamos a nuestro propio ritmo, tus abuelos también necesitaban tomarse las cosas con algo de calma.

Nos mudamos pues a un apartamento en las villas de Westgate y teníamos una vista linda a un pequeño lago.

El lago en Orlando

El lago era precioso, y de noche se veían todos los fuegos artificiales de Disney en el cielo. Realmente un espectáculo poder sentarse en el balcón. Aprovechamos los días aquí para descansar, planificar nuestra última visita a los parques de Disney y hacer todas las compras que queríamos hacer.

¿Qué compras? Pues todo lo que teníamos que traer para Sebastian! Recuerdas Valentina que cuando estábas por nacer viajé a Miami a traer todas las cositas que compramos para ti cuando eras una bebé? Pues lo mismo nos tocó hacer aquí. Así que contigo y con mamá nos embarcamos a cumplir con nuestra lista de deberes y traer a casa todo lo que Sebastian podría necesitar en los próximos meses.

Papá al volante Vane y Jose Vane y compras para Sebastian

Tengo que decir que Valentina, te portaste muy bien mientras hacíamos compras. Tú misma estabas muy preocupada por comprar las cosas para Sebastian, y si bien de tanto en tanto nos recordabas que tú también querías una cosa u otra, fuiste muy receptiva y consciente de que el objetivo principal era comprar lo que tu hermanito vaya a necesitar. Obviamente te saliste con la tuya en más de una ocasión (y yo también, y mamá también). Pero fuera de eso, siempre me sorprendía la capacidad que tenías de recordarnos que en medio de toda la logística, toda la planificación, los itinerarios, el stress, el control del gasto, etc, lo único que una niña quiere a veces es sentarse con sus papás en el estacionamiento de un mall, y hacer burbujas desde la maletera.

Valentina haciendo globos

Ay mi pequeños renacuajos! Justo ayer le decía a mamá que para mi, el mejor trabajo del mundo era ser el papá de nuestra familia. Poder pasar tanto tiempo junto a ustedes ha sido exactamente lo que necesitaba para cargar energías y volver a Lima con los sueños intactos.

Retomando: Nuestro último día en Disney debía ser espectacular, así que fuimos junto con tus primos a Hollywood Studios, donde descubriste algo que hasta ahora casi, casi me llena los ojos de lágrimas: El amor por Star Wars. Yo me había resignado a volverme parte del club de Fans de Frozen por ti, pero no. La fuerza es fuerte en ti, Valentina. Y te volviste una fanática de Star Wars desde el momento en que entraste al simulador de Star Tours. Ahora no sólo tienes un polo de Star Wars increíble, pero además un sable de luz, y un respeto especial por Darth Vader.

Darth Vader

Este último día lo gozamos de principio a fin. Caminamos todo lo que hubo por caminar, ya éramos expertos en sacar los FastPass que necesitábamos y programamos todas las visitas a todas las atracciones que nos interesaron. Hasta me di el gusto y me comí una de esas piernas gigantes de pavo que vendían. Caminé por todos lados como una suerte de neanderthal moderno. Me encantó.

Valentina y mamá

Pierna de pavo

Incluso vimos el show de la Bella y la Bestia. Te encantó!

Y si ese show te encantó, el de Frozen te petrificó. Elsa frente a una pantalla gigante lanzaba rayos congelantes por todas partes y desde el cielo empezó a caer nieve! Tu carita, jamás olvidaré tu carita, tan concentrada, desconcertada y maravillada al mismo tiempo, sólo atinaba a abrir los ojazos y gritar “Let it Goooooo” en el coro. Valentina viendo Frozen

Ay princesa, ¿sabes qué me hubiera encantado? Que algunas de las princesas hablen en español. Eso es lo único lamentable, porque con lo lora que eres, cuanto personaje de Disney que te encontraste no supo responderte o abordarte si no era en inglés. Pero no te preocupes mi amor, cuando regresemos, porque regresaremos (Sebastian, repito la promersa), estoy seguro que ya hablarás suficiente inglés como para comunicarte con ellas. Al menos con Chip no tuviste problema comunicacional, y menos a la hora de bailar. Bailaste como loca!

Con Chip

Cerramos el día con un show maravilloso llamado Fantasmic, con efectos de agua, aire, fuego y proyecciones que realmente hacían que vivas la magia de Disney y sus amigos, coronado todo con un paseo en barco con todos los personajes saludándonos. Realmente hace que adores la idea de la magia, la imaginación, y el mundo sin límites que pueda existir en nuestra fantasía.

Fantasmic

Todo el viaje fue una experiencia inolvidable, y no debemos nunca olvidar lo agradecidos que estamos por este regalo a tu mamama Alice. Ella ha sido quien nos llevó, y por quien tuvimos la suerte de vivir algo así. Inclusive yo, que de refilón viví por primera vez la experiencia de Disney – y a mucha honra – ya bien viejo, pero igual de niño que todos los demás.

Regresar a Lima representaba su propio desafío, entre compras y cosas terminamos con algunas maletas extra, por no decir… varias…

Maletas

Y si recuerdas lo que dice al principio, Mami no podía cargar peso, Valentina es muy pequeña como para concentrarse en algo más que en sus propias cosas, y papá pues tuvo que encargarse de la logística de nuestra pequeña familia de 3 (próximamente 4).

Felizmente, a pesar del agotamiento, todo terminó bien. Todos llegamos sanos y salvos a casa, y tú, Valentina, mantuviste la sonrisa durante todo el viaje, y eso es lo que al final del día me llena a mi de energía para lo que sea.

Valentina Muck

Tuvimos unos días más en la ciudad para disfrutar con tu tío Moritz, mi hermano, quien había llegado de visita de Alemania, y quien adoró pasar unos días de sol al lado de su sobrina Valentina, y quien está muy pendiente de la llegada de Sebastian.

Valentina y Moritz

Con tu tío Moritz fuiste a la piscina, a la playa, y lo que más me gustó fue que pese a recién conocerlo por primera vez, te hiciste tan amiga suya…

Le contaste todo sobre tu viaje, le mostraste todas las cosas de tu cuarto. Se hicieron amigos. Él por su lado se muere por verte pronto, y ya estamos planificando un viaje a Alemania el próximo año para que puedas conocer la nieve en persona y de paso practicar tu alemán (y el mío, y el de mamá!).

Valentina y Moritz Valentina y Moritz Valentina y Moritz Valentina y Moritz

Saben chicos? Enero 2016 ha sido un súper mes. Coronado con las primeras clases de natación de Valentina, siento que este mes le ha dejado la vara muy alta al resto del año.

Valentina en clases de natación Valentina en clases de natación

Claro, Marzo se trae lo suyo con la llegada de Sebastian – no te me vayas a adelantar, chato, que Marzo es tu mes – además del cumple de mamá, y abril tiene mi cumple… pero desde ya, este año 2016 se viene increíble.

¿Será que otros sueños se hacen realidad este año? Todo parece ser posible. 2016, empezaste precioso, y le damos gracias a Dios por eso, y nuevamente a la mamama Alice por regalarnos tan precioso viaje y por el regalito extra a Valentina. Ama su kindle, y todo lo que está aprendiendo con ella. Gracias! La llenaremos de aplicaciones y de libros para ella.

Valentina y su kindle

13 pensamientos en “Empezamos el 2016

  1. Lindas fotos !! Lindas palabras…yo también fui de grande y volví a ser una niña. Ahora ahorro para en un par de años llevar a mi adorada Matilda.
    Felicidades !!

  2. Lindas fotos !! Lindas palabras…yo también fui de grande y volví a ser una niña. Ahora ahorro para en un par de años llevar a mi adorada Matilda.
    Felicidades !!

  3. Gracias mi José por compartir sus días tan tellos!!Te/les quiero muchotuNydita “Nuestas voluntades no se venden, nuestras convicciones no se negocian, nuestros ideales no se doblegan, nuestros derechos no se pisotean”  

  4. Chepis… Que genial inicio de año, felicidades. Que paja leer tu blog y ver tanto positivismo, nos haces recordar que la vida es bella y que no hay nada mejor que la familia. Bendiciones. PD: quizás puedas hacer un post sobre cómo traer cosas para el bebé de USA, yo pienso hacer lo mismo cuando Llegue el mío 🙂

    • Hola Miluska! Yo he hecho dos cosas hasta ahora con mis dos bebés. En el caso de Valentina compré todo por Amazon y lo envié a la casa de una amiga en Miami. Los precios fueron buenísimos y finalmente viajé a Miami y traje todo en unas maletas. Previamente abrí todas las cajas, quité todas las etiquetas, desempaqué todo lo desempacabale y guardé los manuales de algunas cosas en una bolsita aparte. No tuve mayor problema, cuando llegué a Lima me detuvieron en aduanas y abrieron mis maletas, y les dije que todo era para mi bebé. Pasé fresh, porque si bien compré muchas cosas, era obvio que no tenía fines de comercialización. En este segundo caso, compré todas las cosa físicamente en tiendas en Orlando, e hice lo mismo al empacar. No traje nada en cajas originales ni con etiquetas. Todo guardado, doblado, etc. No tuve ningún problema y no me detuvieron en aduanas esta vez, y claro, en esta ocasión tenía a Vane con su pancita al lado en caso me digan algo. El punto es que tienes todo el derecho del mundo de comprar lo que quieras y traerlo para tu bebé. Lo que debes evitar es que parezca que has comprado cosas para re-venderlas en Lima o con fines comerciales. 🙂

  5. Chepis! Después de tiempo que te leo! Qué linda tu aventura en Disney. Nunca he ido. Estoy pensando decirle al novio “Olvida Europa! Luna de miel en Disney!!!” jajajaja
    Qué bueno que Vane haya estado bien. Y Dios mio, que tú hayas regresado bien cargando maletas por 4!
    Yo quiero ver FROZEN! Tengo una sobrina y una vez nos pusimos a ver el videito de Y si hacemos un muñeco en Youtube. Y ella me dice con su vocesita entrecortada “Esa es la parte más triste de la película. Yo lloré” Y yo, toda triste le dije “Yo también lloré”.
    Y Star Wars!!! No soy muy fan de las 6 anteriores, pero la última es INCREÍBLE! Tengo que ir a Disney. Ya me convenciste!!!

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