Mi león peleón

“Sebastian… ese es otra cosa. Es una bala, es tremendo! No para nunca. Es un piojo terrible, un piojo veloz!”. “Sebastian, ese es el terror de Chacarilla!”. “Sebastian es una cosa de locos. El niño tiene más energía que 20 y hace siestas de 15 minutos nada más!”. “No, la gorda era facilísima! El piojo maravilla, ese sí que es bravo!”

Son frases que decimos, que salen de nuestra boca cuando alguna persona fuera de la familia te ve correr de un lado a otro, control remoto en mano, entrando volando al baño a tirarlo por el water, o arrastrando la ropa de tu hermana de su cuarto a la sala, entrando a la cocina, tratando de abrir las puertas para esconder algo ahí. O salir disparado de la cocina con dos naranjas y una papa en las manos para tirarlas por la ventana. O encontrarte tranquilito sentado al lado de la alacena de la cocina con una cebolla en la mano mientras – muy a tu pesar – intentas morderla porque por alguna razón te intrigó su sabor.

Y es que eres, hijo mío, muy activo (por usar una palabra). Eres un pequeño que rara vez se sienta tranquilo, o se toma 30 segundos para meditar lo que va a hacer a continuación.

Encontrarte sentado tranquilo mirando algo es una cosa rara, que poco a poco hemos ido experimentando especialmente por las mañanas cuando nos quedamos solos, que es cuando nos sentamos abrazaditos y nos ponemos a jugar con tus carritos mientras que escuchamos canciones de patitos, gallitos, y demás animalitos de granja – a quienes llamas “ACO!!!” , versión corta de “Pajarraco” que es la palabra con la que identificas tus canciones favoritas, a razón del Gallo que baila muchas de las canciones. Pajarraco, debo decir, es una palabra que sacaste de mamá. Pero así es, que estés tranquilito sentado jugando, es algo que no está en tus intereses.

Tienes una misión en este mundo, y es recorrerlo y conocerlo todo. Cogerlo, tocarlo, probarlo, morderlo, tirarlo y si puedes, tirarlo todo al water. Y no lo digo metafóricamente. Eres incansable.

Y AMO que lo seas! Amo que seas el pequeño que ha venido a desafiar nuestra paciencia, nuestra energía y todo lo que creíamos saber sobre cómo criar un bebé! Tu hermana siempre ha sido activa y llena de energía, pero donde ella es un 10, tú eres un 20. Y es maravilloso. Siempre escuchamos a nuestros amigos cuando nos decían “no… un hombrecito es distinto, tienen tanta energía!” pero nunca nos imaginamos que sería así.

Y ya cumpliste un año, piojo maravilla. Un año de levantarte cada día para llenar nuestros días de retos y de risas. De llantos también, y de renegadas. Porque obviamente nada es color rosa. Pero contigo, todo es color confetti. No importa lo que pase, siempre es una fiesta.

El día de tu cumpleaños, te despertaste así.

Luego ya te vistieron de fiesta para que juegues y disfrutes de tu pequeña fiesta familiar en casa. Este año quisimos hacer algo pequeño para ti y para la familia porque también todo esto se dió en el marco de una crisis  a causa de los huaycos y grandes problemas de agua a nivel nacional. Así que no era ni momento ni la ocasión para hacer algo estrambótico. Era el momento de estar en familia, de apachurrarnos y de tratar de no ensuciar nada de nada.

Mi leoncito, mi cachorro renegón y peleón, eres un cachorrito con todas las de la ley. Te tiras encima mío, me persigues para estar cargado, te mueres de risa cuando te mordisqueo la pancita, y te encanta treparte a todas partes. Has descubierto una tremenda facilidad para patear pelotas, para trepar escaleras, y para subirte sobre las sillas. Y yo, te he descubierto en un abrir y cerrar de ojos, de pie en la mesa del comedor, en la mesa de la cocina, y en la mesa de trabajo de tu hermana: Muerto de risa, con una cara de satisfacción como la de quien acaba de escalar el Everest. Y yo, entre emocionado por ti y asustado por que te caigas y te revientes la crisma contra el suelo. A veces no sé si ponerte tu buzo y además casco y rodilleras solo para que andes por la casa. Tienes la capacidad de convertir un paseo en el parque en un deporte extremo! Jajaja

Y me encanta que seas tan curioso. Porque toda tu inquietud está fomentada por esa inacabable curiosidad por explorar todo. Por mirar, por entender, y por tratar de actuar, tomar la iniciativa e iniciar la acción, y experimentar. Me ayudas a armar cosas, me ayudas a cocinar, me acompañas a todas partes, y te encanta ser parte protagónica de todo, absolutamente todo. Incluso de los juegos de tu hermana. Es adorable verte crecer y darnos cuenta que eres la estrella de tu propia película. No eres “Familia Muck, parte 2”. Eres la estrella de “Sebastian, the Movie”. Y aunque todos en el fondo lo sabíamos, creo que era inevitable pensar que contigo al ser nuestro segundo hijo, en muchos casos la experiencia sería una continuación de nuestro aprendizaje como papás. Nunca imaginamos que sería una nueva experiencia de principio a fin y en si misma.

Amas los carritos, y amas los carros grandes! Pararte frente al timón, incluso tan chiquitito es un vacilón para ti! 

Y tu independencia la demuestras en todos lados. Desde cuando te empujas un arroz con mariscos con cuchara solito en el restaurante, hasta cuando decides alejarte en el parque sin preocupación alguna y nos haces perseguirte. Nunca sé si eres un loco inconsciente de todos los peligros (desde huecos, caquitas de perro hasta perros grandes o corredores, gente jugando a la pelota, incluso bicicletas y carros) porque arrancas a la carrera, o si lo haces porque te sientes tan seguro de ti mismo y de que tus papás van a estar a unos metros tuyo que simplemente te lanzas al mundo.

Claro, ayuda mucho que corras detrás de tu hermana. Me da una risa porque a tu edad tu hermana estaba recién experimentando con el mar, y si bien nunca le tuvo miedo, el que tú la veas correr al agua como loca hace que tú no tengas absolutamente ningún reparo, y corras -lengua afuera – detrás de ella hecho una bala, pegado a sus talones y listo a atragantarte con todos los muy-muys que se topen con tu boca abierta. 

Yo sé que la primera persona que alimenta el mito de lo terrible que eres, hijo mío, soy yo. Pero quiero que sepas que siempre quise un hijo tremendo. Siempre quise que mi hijo sea una bala. Siempre quise que cuando sea grande, todos digan “Uy, es que ha sido tremendo desde chiquito!”. Porque eres mi superhéroe. Yo sé que yo debería ser esa persona a quien tú admires, pero quiero que sepas que yo te admiro a ti. A todo lo que puedes hacer, a todo lo que tienes por delante, y a esa actitud de comerte el mundo (y el papel que encuentras en el piso, las tapas de plumones también, etc) con la que has nacido. Eres un rebelde con muchas causas, y yo quisiera ser más como tú cada día. Eres el hijo que siempre soñé, mi piojo maravilla, el hijo que me reta a ser el mejor papá que puedo ser.

Mi bebé, eres un grande. Y yo soy más grande por tenerte en mi vida. Verte tan parecido a mi cuando era niño es al mismo tiempo una cosa fascinante y terrorífica. Es inevitable que me proyecte en ti, y que quiera que tengas todas las oportunidades con las que yo soñé, que no cometas los errores que yo cometí, o que vivas las experiencias que nunca pude vivir. Pero también sé que siendo como eres, labrarás tu propio camino, porque nos has dejado claro que es el mundo de Sebastian, y nosotros solo vivimos en él. Te amamos. Y estaremos aquí para protegerte y cuidarte en cada paso (apurado, loco y muy posiblemente arriesgado) que tomes. 

Ah. También me encanta cuando dicen que eres hermoso, segundos después de decir que somos igualitos. Porque sí pues. Lo somos. 😛

Te adoro piojo renegón!

Papá.

Verano 2017, parte 1.

El verano se desató con furia, mis enanos locos. Hace un calor de la patada, y el país está sufriendo varios estragos como consecuencia del cambio climático. Hay lluvias extrañas en Lima, huaycos en múltiples partes del país, y en toda la costa nos estamos sancochando vivos.  Felizmente ustedes dos tienen la suerte enorme de no tener que ir a trabajar y estar de vacaciones, (bueno Sebastian técnicamente vive de vacaciones hasta que empiece el nido en un año y medio), pero lo cierto es eso. Tienen la suerte de poder vivir chapoteando, y eso es algo por lo que agradecer siempre, no todo el mundo tiene esa suerte. img_9066

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Una de las cosas ricas que traen las vacaciones siempre consigo es la visita de sus abuelitos que vienen desde Chile. Para mi ha sido maravilloso verte Valentina, apachurrada a tu abuelo tirada en la cama viendo películas, y a él tan amoroso y cariñoso contigo, así como pendiente y jugando con Sebastian. Escuchar a mi mamá hablar y hablar con Valentina sobre tantas cosas me divierte sobremanera. Sin duda, ver a mis papás con ustedes siempre me llena el corazón, y me hace recordar muchas cosas de cuando era niño. Definitivamente creo que nuestras vidas, y principalmente sus vidas, pequeños chiquitines, van a cambiar cuando sus abuelos regresen a vivir a Perú, y eso entiendo que ocurrirá a finales de este año, lo cual es genial.

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Incluso aprovechamos que tus abuelos estaban en Lima para bautizarte gordo!

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Eres oficialmente un angelito bautizado! Pero ya te contaré más sobre eso en otra carta, porque todavía tengo que descargar las fotos de la cámara, y no quiero que se pierdan sin subirlas a su blog, para que las tengan para el futuro.

En marzo Valentina, empiezas el Kindergarten del colegio, y ese cambio traerá consigo muchas otras cosas de las que no somos conscientes todavía. Para empezar, por primera vez vamos a tener que preparar loncheras! Hasta ahora estuviste en un nido donde la lonchera era compartida, así que la llevábamos cada ciertos días y para todos los niños, fuera de eso no nos preocupábamos más. Del mismo modo, los horarios, las idas y vueltas, dejadas y recogidas representan una logística a la que no estamos acostumbrados. ¿Pero sabes? Nos vamos a divertir, eso te lo prometo. Felizmente tenemos la enorme suerte de vivir cerca al colegio, y yo tengo la increíble fortuna de haber conseguido una oficina maravillosa a 5 minutos de nuestra casa. Así que creo que vamos a poder gestionar todo con mayor suerte que la mayoría de gente. Hay que estar agradecidos al cielo por eso también.

En relación a la oficina nueva, vamos avanzando mis pequeños saltamontes. Quien sabe si cuando lean esto esa oficina habrá pasado ya a la historia o seguiremos ahí, o si la empresa ya es lo suficientemente grande como para no tener que preocuparnos de otras cosas o si por el contrario esta aventura no terminó bien. Lo importante es que vamos avanzando, costó un poco despegar el Jumbo pero ya está en el aire y ahora solo tenemos que preocuparnos de que tenga la suficiente gasolina para llevarnos hacia donde queremos ir. Y esto representa mucho trabajo, muchísimo empeño y mucha paciencia. Lamentablemente a veces parece que el Perú es un país donde hay más trabas que facilidades para ser un emprendedor o empresario independiente. Quizás las cosas cambien cuando ustedes lean esto, pero me queda claro hoy en día que quienes han podido hacer empresa en este país, son dignos de admiración.

Miren cómo está quedando la oficina estos días de verano! (Todavía nos falta el aire acondicionado, así que aunque sea vea linda, todavía nos sancochamos por la mañana). Felizmente corre mucho aire y después de almuerzo el calor pasa, pero las mañanas son un horno. Con suerte ponemos el a/c en estos días, a riesgo de derretirnos si no lo hacemos pronto.

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Me encanta la idea de que pasen por la oficina después de clases y se quedes jugando y haciendo tareas aquí. Si algo tenemos en común todos los que trabajamos aquí, es que este espacio debe ser una extensión de nuestra familia, y no un espacio donde nos aislamos de ella. Nos debemos a nuestros hijos, los adoramos, y queremos que sientan que tienen siempre un espacio aquí.

En casa, las cosas van con calma. Sebastian, eres un relámpago dorado. Gateas a la velocidad de la luz, siempre murmurando algo o gritando “Tititiiiii” mientras avanzas a toda máquina. Eres un travieso que quiere caminar a sus 10 meses con todas sus fuerzas. Te pones de pie solo, y estás al borde de dar tus primeros pasos, lo cual nos tiene a todos en ascuas. Luego te sientas, y nos miras a todos con esa cara de pícaro única que tienes. Un tremendo!

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Por un buen tiempo Sebastian, fue super desafiante entender que eres distinto a Valentina. Y a pesar de que son tan distintos en tantas cosas, también es hermoso ver que se parecen muchísimo. Ya tienes 7 dientes, y tu hermana cumplió su primer año con 8, así que puedo imaginar que llegarás al año de la misma forma. Ambos han sido bebés extremadamente veloces, y aunque tú hagas siestas de 15 minutos al día y tu hermana las hacía de dos horas, impidiendo que hagamos nada de nada de nada mientras duermes porque uno sabe que para el siguiente comercial ya te despertaste, estar contigo es una de las cosas más lindas que nos ha pasado. Hay días en que estoy en la oficina y que solo quiero ir corriendo a casa y apachurrarte y que me mires, me pongas las manitos en la cara y me digas “titititiiiii!”.

Aunque a veces eres un poco violentino también, creo que en eso también te pareces a tu hermana, cuando se transformaba en Violentina, haciendo uso y abuso de tu pobre padre, jaja.

Me puedes explicar en qué momento te pareció interesante jalarme los párpados?! Estás definitivamente un poco loquito.

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Pues sí, en casa las cosas marchan bien felizmente, y como les decía, para mi es realmente  hermoso verlos tan distintos, y al mismo tiempo tan parecidos. Mi rulosa y mi gringo. Mi princesa y mi vikingo. Tan lindos, tan bellos, tan locos. Los amo. img_9082

Bueno gatitos bellos, los dejo por ahora. Tengo que correr a una reunión, y antes de ir tengo que bañarme nuevamente porque el calor del día no permite que uno se mueva sin convertirse en una mancha de sudor ambulante. Los amo, saben? Los amaré siempre. Todo lo que hago, todo lo que tengo, todo lo que soy, es por y para ustedes, y así será siempre.

Pero ya no me metan el dedo al ojo pues.

Besos,

Papá.

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Sebastian y el mundo de hoy

Mis pequeños amores, Sebastian cumple el día de hoy 2 meses de vida junto a nosotros, y solo puedo sonreír -ojerosamente y bostezando – por lo rico que es sentirse tan lleno de amor. IMG_1192

Mi pequeña Valentina, ya son 2 meses de hermana mayor, y no he visto a nadie más enamorada de su hermanito. Te tiras encima suyo – para pánico nuestro literalmente lo haces y no con la mayor suavidad – para agarrarle la carita, para hacerle cariñito, y cuando llora, le dices “No llores Sebastian, no llores mi bebé. No hay razón para llorar. Tu hermana mayor ya está aquí”. Y lo dices con esa voz suavecita, ligeramente ronquita y con un tonito de viejita que no hace más que arrancarme una carcajada. ¿En qué momento creciste tanto, chiquita loca?

Y sin embargo la multiplicación de nuestra atención hacia ustedes ha sido necesaria. Ahora nos dividimos las tareas más que nunca, porque tenemos que asegurarnos que ambos reciben nuestra energía con la misma intensidad, y aunque eso represente que uno de nosotros esté tirado contigo en la sala viendo My little Pony, y el otro en el dormitorio meciendo por enésima vez a Sebastian para dormir, es importante. Nuestra vida cambió para bien hace dos meses, pero entendemos que la logística todavía es un desafío cuando se trata de manejar a dos hijos al mismo tiempo. Te agradezco tanto, pequeña hija que estés tan contenta, y que aceptes estos cambios como algo lindo para ti.

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Sebastian, Sebas-ti-tian como dice Valentina, mi pequeño bebé hermoso, en el control con el doctor el día de hoy pesaste un kilo más que hace un mes y creciste 3 centímetros. Puede sonar poco pero créeme que es mucho. Hoy tuvimos 5 minutos a solas en los que nos concentramos en hablar y sonreírnos y te juro que verte crecer tan pequeño es una delicia. Aprendes a abrir y cerrar las manitos, y haces toda clase de ruiditos raros. Adoras bañarte y gozas en el agua como una pequeña ranita. Realmente es maravilloso revivir esto junto a ti, quizás si tienes tanta suerte como yo, te toque vivir esto a ti como papá, porque hay pocas cosas tan maravillosas como bañar a un hijo. Mirar la forma tan instintiva con la que gozas al bañarte es un llamado a reflexionar sobre las cosas simples de la vida. ¡Qué rico ser como tú! Que te alimenten, te abriguen, te carguen, te bañen, y te hagan dormir sólo para repetir los ciclos diariamente! Ni en el mejor spa del mundo, mi pequeño saltamontes.

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Gatito precioso, tengo otra cosa que contarte. Y lo haré ahora porque no sé si será una tendencia que prospere con el tiempo, pero sí es algo que hoy por hoy me ENCANTA. A diferencia de tu hermana, que se tiraba en mitad de la cama y adoptaba la posición de un langostino para dormir, tú amas dormir pegadito a mi. Con mayor precisión, pegadito a mi panza. Dormimos panza con panza. Te abrazo, te hago piojito, aspiro tu aroma de bebé recién bañadito, nos abrigo con una colchita y me quedo quietecito a tu lado. Así lo hice hoy por ejemplo, por un par de horas. Y salvo algo de dolor de cuello, es una experiencia maravillosa. El poder compartir tu calor y poder sentirte tan cerca y tan vulnerable, tan tranquilo, realmente redefine mi percepción de calma. Verte despertar feliz, abrir esos ojazos azules y mirarme con cara de “¿cómo llegué aquí?” no tiene precio. Eres mi gatito, y soy tan afortunado de tenerte.

A tus dos meses ya salimos a pasear. El día de hoy te pusieron vacunas por primera vez, y con las mismas nos dieron finalmente permiso para romper las cadenas de nuestro hogar y poder sacarte “oficialmente”. A pesar de eso, la semana pasada decidimos huir de casa un ratito y fuimos a estirar las piernas. De paso te vas acostumbrando al coche, a su movimiento, y a que yo te hable por un buen rato mientras caminamos.

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Sabes? Todavía no tengo idea de cómo será conversar contigo cuando seas más grande, cuando te sientes frente a mi y me cuentes los problemas de tu vida y yo – muy sabiamente desde luego – te aconsejaré desde mi perspectiva de vida, que seguramente será anticuada y algo retro para ti. Pero mientras llega ese momento, es muy entretenido hablar contigo mientras paseamos. Mirarte reaccionar a mis palabras, a mi tono de voz, a mi timbre.

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Pequeño hermoso, ahora a tus dos meses ya andas sobre ruedas. Eso significa que tu mundo acaba de multiplicarse significativamente! Has pasado de vivir en los confines de un departamento a que tu vida esté circunscrita por la distancia a la que papá y mamá estén dispuestos a empujarte. Eso es ya un gran avance, y a medida que vayas ganando autonomía, el mundo no hará más que crecer ante ti. ¿Sabes lo que significa eso? Territorio inexplorado esperando a ser conquistado. Aventuras incontables listas para ser vividas. Prepárate pequeño, porque el mundo te guarda grandes sorpresas!

Así que sueña, pequeño Sebastian. Duerme, disfruta de los brazos de tus padres por estos años, sigue creciendo, y sigue regalándonos tanto amor a todos. Sigue haciendo de tu hermana una mejor persona sólo por existir en su vida, y sigue motivándonos a nosotros a ser la mejor versión de nosotros mismos cada día por ustedes, nuestros amores, nuestros cables a tierra, nuestras alas y nuestro viento en popa.

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Te amo Sebastian, pequeño gatito loco. Te amo Valentina, princesa loquita.

Papá.

P.D: Vane, amor, gracias por hacerme papá por segunda vez. Es el mejor regalo que me has hecho jamás.

Sintiéndote en mi corazón

Mi pequeño campeón. Llegaste hace tan poco a mi vida, tan solo 12 días, y tanto ha cambiado en nosotros. Desde el nacimiento de tu hermana, aprendí que uno experimenta un cambio radical entre vivir el embarazo y la llegada del nacimiento, entre estar enamorado de una ilusión y un sueño incubado en la panza de mamá, y estar enamorado de los ojos, la nariz, la boquita, las manos, los pies de una personita que cabe entre tus brazos.

Y así, aprendí que también cambia el tamaño de tu corazón. Si bien ante la idea de tu llegada el mío se encontraba ya lleno de amor por ti, por tu hermana, por tu mamá, te puedo confesar que hasta verte frente a mi, llorando y anunciándole al mundo con tus potentes pulmones tu llegada inequívoca, mi corazón no había sentido la enorme realidad de amarte como lo hago hoy.

Nacimiento SebastianComo si el pecho fuera demasiado pequeño para contenerlo. Como si hubiera explotado en tamaño.
Dicen los que saben, que el corazón nunca se divide, pero se multiplica. Y cuánta razón tienen! Cada vez que te veía abrir los ojazos, un latido en mi corazón expandía sus cámaras al doble de su tamaño. ¿Sabes algo? Al mirarte, confirmé nuevamente que es posible y natural llorar un poco de alegría. 

El amor, por ti nació hace más de 9 meses, con una pequeña y a su vez enorme noticia: Que estás en camino, que estás en la panza de mamá, y que en 9 meses estarás con nosotros. Este amor crece y crece en cuanto uno alimenta la ilusión de tenerte entre sus brazos. Crece cuando soñamos tu nombre, crece cuando buscamos tu ropa, ordenamos tus cositas, armamos tu cuna. Para mamá, este amor se vuelve más real con el crecimiento de la pancita, con las fotos de perfil, los pequeños dolores de espalda y el cansancio de la tarde.

Y para papá, se empieza a volver más real con las pataditas, los giros, las volteretas… con hablarle a la pancita para ver si se mueve, con poner la mejilla sobre ella para ver si una patada termina en nuestro rostro o si al escuchar nuestra voz se “activa” al reconocernos. Lo único malo es que esto empieza mucho más tarde que para mamá, porque para que papá te sienta tenías que ser ya bastante grande.

Es divertido, por unos meses mamá me decía: “Lo sentiste?” Y yo no podía más que sentirte en mi corazón, porque veía los ojos de mamá bien abiertos y llenos de amor, y no podía más que negar con mi rostro sonriente, mientras compartía la sorpresa de mamá, secretamente envidiando poder sentirte…

Pero ya estás aquí, pequeño. En mis brazos. En mis ojos, grabado en mi retina, llevándote conmigo a donde vaya. Tu imagen y la de tu hermana, juntos, juntitos, en mi corazón.

Valentina y SebastianSin embargo no puedo dejar de sentir un poco de pica cuando me avisaron que la faja de Huggies para papás, (una faja especial que permite a los papás sentir las patadas de sus bebés en su propia panza) llegaba a Lima en Mayo, y que ya no pude sentirte como te sentía mamá, jeje. Lo bueno es que 25 papis van a poder hacerlo si se registran en http://www.papasembarazados.pe, así que eso es bueno.

Hoy ya llevas una semana y un día en casa. Y te debo confesar, no ha sido fácil. Tampoco ha sido difícil: Ha sido trabajoso. Ha sido duro re-encontrarse con este trabajo de paternidad y maternidad de los primeros días, con el horario tan demandante. Lo bueno, es que ya tenemos una idea bastante clara de lo que se debe hacer. Identificamos cada llantito con cólico, chanchito, pañal, sueño de una manera casi automática, y no nos preguntamos aterrados “¿qué será esta vez?” como en el caso de tu hermana. Así que sí, tienes la suerte de tener un par de padres ya “expertos” en estas lides. Pero no deja de ser agotador. Especialmente para mamá, que tengo que decir, es la mujer más trome que existe en el mundo. Lo dejo por escrito y lo firmo. 🙂

Vane y Sebastian

Mi pequeño gatito, mi pequeño zapallito loche, mi príncipe azul, ya estás en mis brazos, en mi vida, en mi corazón, en mis días (y oh sí! En mis noches!) pero sobre todo en mi vida. Mi vida ha pasado por tanto en tan poco tiempo, hace que uno sienta que el tiempo realmente vuela. Convivencia, matrimonio, Valentina y ahora tú. Mi vida que hace menos de una década estaba dedicada a uno, ahora está dedicada a 4. Por eso es que el corazón se multiplica. Por eso es que me siento solo si no los abrazo, por eso que estar completo es estar con ustedes.

Ay mis chicocos locos. Ustedes me definen. Quizás algún día yo defina un poco de lo que serán ustedes en el futuro.

Los amo, hijos. Y a ti, pequeño “recién llegado”, te adoro. Es un gusto conocerte.

Papá.

Sebastian en casa

 

Babyshower Sebastian

Hola enano loco. Hoy es tu babyshower. Algo pequeño, familiar, íntimo. Un día que nos acerca más a tu llegada y que me llena de alegría, entusiasmo, y muchísimos nervios.

Ayer mamá tuvo consulta con el Dr y tuvimos la noticia de que pesas 3 kilos ya. Faltan en teoría 4 semanas para tu llegada y ya estás bien grandote. Aquí una foto tuya envuelto en el cuerpo de mamá.

Serendipity Panza

Estoy muy nervioso porque tu inminente llegada se ha convertido en el subtexto de todo lo que hacemos, y como todo parto, no tiene una fecha exacta. Así que los nervios se me van poniendo de punta, y me van acompañando en el stress diario. Miro el teléfono todo el día, pienso en los detalles de un parto adelantado, me angustio ante la idea de un viaje al extranjero, etc. En fin, ando hecho un ocho, y creo que no he tenido la oportunidad de compartir esta sensación con nadie, quizás ni con mamá a estas alturas. Las ganas de no compartir con ella cierta ansiedad es porque ella en este momento también carga con las suyas, con todas las actividades programadas por el lanzamiento de su primer libro, y todo lo que eso conlleva. Pero no te preocupes. Ella está bien. O al menos eso creo. La veo feliz, y yo estoy muy feliz y orgulloso de ella. Sacar su primer libro ha sido un sueño que ella ha hecho realidad a punta de empuje, fuerza y energía. Energía que no sé de dónde ha sacado, y en parte ese es uno de los milagros que me enamora siempre de ella. Su capacidad de hacer cosas, de empujarse, de encontrar la manera, incluso cuando yo ya estoy agotado.

Serendipity libroY lo ha logrado. Sacó su primer libro antes de que nazcas tú, y eso es una hazaña en si misma. Porque ha corrido contra el reloj que representa tu nacimiento, para tener la plena seguridad de dedicarle toda su atención a sus dos hijos al momento de tu llegada. De poder estar ahí para todo lo que necesites, y de tener la atención de Valentina todo el tiempo que ella lo requiere, pues será para tu hermana también un momento especial, decisivo y donde tenemos que actuar de la mejor forma para que nuestra pequeña familia encuentre su nueva dinámica rápidamente.

Hoy es tu Babyshower y el app que llevo en el celular dice que llegas en 3 semanas y 3 días, y cada día es uno menos en esta cuenta regresiva inevitable, y a diferencia del parto de Valentina, todavía no me siento listo.

Creo que no he tenido el tiempo para procesar todo lo que tengo que hacer. Tengo un caos en la cabeza, estoy sobrecargado de emociones y me trato de dejar llevar por la experiencia, calmándome a mi mismo diciéndome “Ya lo hiciste una vez y lo hiciste bien, esta vez será más fácil” pero al mismo tiempo tengo la impresión de que me estoy mintiendo. Quiero darte toda mi atención, todo mi cariño, quiero estar ahí para ti, quiero entregarme como lo hice con Valentina, y me preocupa sentir que los días están pasando y no he podido terminar el maletín para la clínica. Que no he instalado todavía la cuna. Que no he tomado todas las decisiones que tengo pendientes tomar. Y dejarme llevar me está estresando más de la cuenta.

Pero bueno. Hoy es jueves. En la noche iré a tu babyshower, y estoy seguro que me ocurrirá lo mismo que me pasó hace dos días. Vi esta foto, y morí automáticamente de amor. Y supe que todo estaría bien. Medias Sebastian

Creo que tu babyshower será igual para mi hoy. Creo que rodearme de ti, antes de que estés aquí me va a cargar de toda la energía que necesito para hacer todo lo que me queda por hacer en estas tres semanas. Quiero creer que esperarás a que esté listo para llegar.

Y si no lo estoy, pues no importa. Lo estaré de todas maneras. Porque no me mal entiendas. Estoy listo para ti, para adorarte, para ser tu papá. Es sólo la logística de la llegada la que me tiene mareado. Pero para ti, pequeño loco, mi corazón ya está preparado.

Te amo, pequeño gigante.

Papá.

Resoluciones de fin de año

Mis amores, mis pequeños hijos, mi hermosa Valentina y mi pequeño Sebastian en la panza de mamá: se terminó el 2015.

Se terminó! Y este año ha terminado para mi con un balance complicado. Hemos tenido años claramente positivos, a los cuales le hemos sacado el jugo, y años difíciles. Este año ha tenido de todo, y esto ha hecho que sea muy difícil de manejar. Este año perdimos a su bisabuela, la abuela de su mami, y nació la pequeña Aitana, su prima. Algunos meses después recibimos la alegría de la noticia de la llegada próxima de Sebastian. Este año tuve una cirugía complicada y subí todos los kilos que había bajado antes de la misma, y este año también tuvo su abuelo Pepe una cirugía fastidiosa. Este año no pude concretar el proyecto que tenía rondando en la cabeza, pero mamá sí logró concretar el suyo. Este año mi trabajo ha sido muy, muy duro y con una inversión emocional mayor a la que quizás debí aceptar. Y tuvo momentos buenos, y momentos muy malos. No ha sido un año fácil, como les conté. Y sé que para ustedes estas noticias en retrospectiva no significarán mucho… porque leerán estas cartas si Dios quiere desde un buen lugar en su vida y en un buen momento. Pero son cosas que uno tiene que decir, porque no tiene sentido guardárselas a los seres que uno más ama en la vida.

Sin embargo, amores míos, tienen el beneficio de ser todavía pequeños. Tú mi pequeña mariposa loca, tienes todavía 3 añitos hermosos y la vida es un juego que empieza cuando despiertas y termina con el último cuento de la noche, y tú, mi pequeño camarón, estás todavía protegido en la (cada día más grande y hermosa) panza de mamá.

Este año ha estado lleno de hitos para ustedes. Sebastian, mes a mes has crecido, eres un trome, eres perfecto, cada visita al doctor nos emociona al escuchar lo bien que te estás desarrollando. Cada email del “What to expect when you are expecting” nos encanta. Saberte grande, saludable y protegido es la mejor noticia del día, cada día.

Valentina, para ti, este año ha representado el fin de tu primer año escolar. Último día de clases

Así te veías durante la clausura de tu primer año en el Kindergarten. Has crecido un montón, tu vocabulario, tanto español como alemán se ha expandido, has aprendido a socializar con todo el mundo, a jugar con amigos, y a hacer muchísimas manualidades. No podría estar más agradecido a todo el personal del Kinder por lo bien que han trabajado contigo, y no podría estar más orgulloso de ti por todo el esfuerzo que haces cada día.
Recuerdo los primeros días, en los que todavía te dejábamos ahí entre lágrimas (no todas tuyas, algunas mías también, lo confieso). Hoy en día corres a la puerta del Kinder para tocar el timbre, abrazar a la Tante Janet y entras feliz de la vida a trabajar.

Este año ingresaste al colegio también. Y eso sí que nos llenó de lágrimas, pero de alegría. El 2017 empezarás a estudiar en el Kinder del colegio y tu vida escolar tendrá un nuevo comienzo. Irás al mismo colegio donde empecé a estudiar yo, y eso tiene un significado especial para mi, porque puedo como padre sentir que no sólo seguirás algunos de mis pasos, pero que llegarás más lejos que yo. Y nada me hace más feliz.

Besando la panza

La llegada de tu hermano será un reto para ti, pequeña princesa. Estás acostumbrada a tener toda nuestra atención y cuidado, y si bien estás enamorada de la idea de ser la hermana mayor, estoy seguro que al principio será difícil para ti compartir el día a día con Sebastian. Sin embargo creo que no debemos preocuparnos tanto. Sabemos lo amorosa que eres y vas a ser parte protagónica de esta nueva etapa de nuestra vida familiar, te lo aseguro.

Para ayudarte a entender lo importante de cuidar de alguien más y de lo profundamente complicado e importante que es el cargo de hermana mayor, aceptamos cuidar a Pepi, la perrita de tu tía Ale Behr por unas semanas mientras ella está de viaje. Queríamos ver cómo todo ese amor tuyo también se canaliza en responsabilidad, en entender que tu hermanito no será un juguete más, pero que tendrá necesidades y que requerirá atención de todos. Y sabes? Eres una trome. Si bien podrías pecar de lo que llamamos “exceso de amor” en relación a las apachurradas, Pepi está bien, está feliz, y le estás brindando cuidados de primera. Tu tía Ale va a estar muy feliz cuando regrese y Pepi vuelva a sus brazos. Sin embargo ahora creo que esa separación tuya con la pequeña perrita va a ser un poco dolorosa… Honestamente no lo pensé, espero que no sea más dolorosa de lo que tiene que ser.

Todas en la cama Pepi pie Paseando a Pepi

Y si bien la experiencia de cuidar a Pepi no será exactamente igual a le cuidar a tu hermanito (pobre de ti si te veo sacando a Sebastian con correa a pasear al parque!), saberte tan enamorada de la idea de cuidar de alguien más, no solo me tranquiliza, pero me llena de alegría. Vas a ser una increíble hermana mayor.

Este año tuviste tu primer semestre de ballet. Para mi, una cosa de locos, porque obviamente nunca en mi vida he tenido contacto con el ballet ni con la formación que implica, aunque mamá sí pues ella lo estudió por como mil años. Sin embargo verte bailar todos los días, e incluso recibir los comentarios de Tante Janet diciéndonos que eras la bailarina de la clase, nos empujó a tomar la decisión de inscribirte en las clases, a ver si te gustaba tanto como podría parecer. El resultado? Por el momento, te encanta, y ya tuviste tu primer recital: El cascanueces. Fuiste una ratoncita del ejército del rey ratón! Y fuiste la ratoncita más bella que he visto en mi vida, con saludo a papi desde el escenario en mitad de la actuación y todo. Luego del maravilloso show, fuimos por helados desde luego. Helado post BalletA este show fueron tu mamama Alice, tu mamama Zoila, tu Abuelo Pepe, tu Karli, mami y yo. Lo tengo todo grabado, ya lo verás! Fue uno de los mejores momentos de este año para mi.

(Acabo de interrumpir esta carta porque acabas de venir a sentarte a mi lado, viste tu foto y te quedaste hablando sobre los helados de chocolate, preguntándome si hoy irías a tus clases de ballet. Te dije que no, que ya estás de vacaciones y me preguntaste ¿por qué?).

Como te decía amor, este año ha sido muy interesante y divertido para ti, y definitivo para Sebastian y su crecimiento en la panza de mamá. Y finalmente, ha llegado a su fin, con todas las actividades que eso representa. Mis papás, tu mamama Zoila y tu Opa regresaron a Lima por Navidad, y este año pasamos la Noche Buena con ellos.

Regalos en la chimenea Luces de bengala

Es tan lindo verte ilusionada con las chispitas mariposa llamando a los renos (o renes como dice tu Opa), y sorprendiéndote con los regalos que aparecen mágicamente en la chimenea. Tan lindo como ha sido todo este mes decorar el árbol de nuestra casita, y armar nuestro propio nacimiento. Porque obviamente con la enorme familia que tienes, has pasado la Navidad en casa de tu Opa y tu mamama Zoila, luego en la nuestra y también en la de tu mamama Alice y tu Abu Pepe.

Abriendo regalos Abriendo los regalos en casa

¿Sabes algo? Esta será la última Navidad que pasas como hija única! La próxima Navidad tendrás que ayudar a Sebastian a abrir regalos. Esta familia está creciendo cada día más y más, y eso me llena de alegría y de energía. Quizás el próximo año aguantes un poco más y llegues a la medianoche? No hay presión, princesa. Sabes que puedes caer dormida en nuestros brazos siempre. Esta Navidad no fue una excepción.

Dormida en Navidad

El que tu Opa esté en Lima a mi me trae una alegría especial. Verás, la mayor parte del año él la pasa en otro país, trabajando. Esto hace que se pierda lamentablemente de tu día a día, de estar contigo y verte crecer como lo hacemos nosotros. Así que no sabes lo feliz que me hace verte jugar con él y pasarlo tan bien. Te dedicas a peinarle el bigote, a jugar con él en la hamaca y a hablar y hablar y hablar como la pequeña cotorra loca que eres. Cuando veo al Opa mirarte, veo un brillo especial en sus ojos, y creo que él también está demasiado feliz de pasar tiempo contigo. Pronto el Opa vendrá a vivir a tiempo completo a Lima, y así nuestra dinámica familiar cambiará un poco, pues podrás ver a tu Opa y a tu mamama Zoila más seguido. Nada me hará más feliz, y estoy seguro que tú lo pasarás genial! Verte con mi papá, hace que yo me vea reflejado en ti. Que recuerde mi propia infancia, pero en una versión mejorada. En HD.

Con el Opa

Llegó el verano, y con él llegan los días de playa y de piscina, las tardes que languidecen bajo el cielo azul que solo nos acompaña por unos meses en esta ciudad. El calor intenso, y los helados que tanto adoras.

Nadando

Llegó el verano y hoy, 31 de diciembre se termina este año. Y como les decía amores míos, tengo una serie de resoluciones para este 2016. Porque si bien para ustedes ha sido un lindo año, para mi ha sido un poco difícil.

  • Este año quiero dedicarme a ser feliz. Y para serlo, encontraré la manera de pasar más tiempo con ustedes, y de mayor calidad. Quiero que viajemos juntos, que nos vayamos de paseo, que nos abracemos más.
  • Este año quiero escribirte más. No voy a permitir que el stress, que el día a día o el cansancio me ganen. No quiero dejar más cartas en mi cabeza, ni pensar en “debería escribirle esto a Valentina” y no hacerlo. Mis cartas a ustedes son parte de mi legado, de lo que soy, de lo que somos hoy. Son mi cápsula del tiempo para ustedes, y quiero seguir escribiéndolas como antes.
  • Este año me sacudiré de encima los kilos que recuperé. Antes de mi cirugía salía a correr casi todos los días, tuve control de mi dieta, y bajé mucho de peso. Durante mi convalecencia pre y post quirúrgica, la depresión que estar postrado en cama trae consigo, la incapacidad de moverme y la recuperación paulatina, contribuyeron a que pierda el control y subí de peso. Y volver a una oficina con días aleatoriamente buenos y malos, no contribuyó a que pueda manejar mi alimentación correctamente. Este año ha sido un caos, y necesito retomar el control. Necesito estar saludable para ustedes.
  • Este año no voy a invertir más emociones en el trabajo de las que debería. Mis emociones está reservadas para lo que más amo, para mi familia. Mi trabajo no me vuelve rico, mi familia sí. Necesito invertir más en esa riqueza, y menos en la otra.
  • Ayudar a mamá con Sebastian todo lo que pueda. Ayudarte a ti todo lo que pueda. Estar ahí para ustedes. Siempre, siempre que lo necesiten. Y también cuando no.

Este 2016 tendrá un balance positivo, lo sé. Este año voy a dar todo de mi para que sea un año maravilloso. Un año lleno de aprendizajes, de experiencias, de felicidad.

Los amo, mis chicos locos. Mi princesa, mi camarón, mis vidas.

¡Feliz Año Nuevo! Los abrazo en un momento.

Papá.